viernes, 11 de mayo de 2007

LOS USUARIOS DE GMAIL SON MÁS JÓVENES, MÁS RICOS Y MEJORES EN LA CAMA

No es de sorprender, quizás, que las últimas estadísticas demuestren que los usuarios de Gmail tienden a ser más jóvenes y ricos que los de Yahoo Mail y Hotmail.

Gmail puso a disposición su servicio para todos en febrero, aumentando su participación en el mercado de visitas en EEUU en 17%, de febrero de 2007 a abril de 2007. Sin embargo, Yahoo Mail y Hotmail siguen siendo mucho más grandes en comparación, según Hitwise: la participación de mercado de Yahoo era 13 veces mayor, mientras que Hotmail tenía 6 veces la participación de Gmail.

La buena noticia es que si usted es un usuario de Gmail, es probable que sea parte de la élite: mientras que los usuarios de Yahoo y Hotmail son definitivamente promedio, los usuarios de Gmail tienden a ser jóvenes, tienen ingresos altos y son los primeros en adoptar las nuevas tecnologías. 54% de los usuarios tienen entre 18 y 34 años, mientras que 18% tienen un ingreso familiar anual promedio de entre $100,000 y $149,999 (comparado con 15% de Hotmail y 13% de Yahoo Mail). Otra estadística, tal vez relacionada con la juventud de los usuarios de Gmail: es más probable que sean usuarios de Facebook que los de los otros servicios.

En cuanto al rendimiento en el dormitorio: bueno, mentimos un poco. De hecho, las estadísticas señalan que es más probable que los usuarios solitarios de Gmail se dediquen a googlear sus nombres.

Traducción de Gmail Users are Younger, Richer, Good in Bed

jueves, 10 de mayo de 2007

EL DELICADO ARTE DE DECIR NO

Es un hecho reconocido que nadie puede ser productivo si asume demasiados compromisos -se termina abarcando demasiado y sin poder terminar nada, por lo menos no bien o a tiempo.

Pero la gente le pide un espacio de su tiempo en todo momento -a través del teléfono, el correo electrónico, los mensajes de texto, o personalmente. Para ser productivo y minimizar el estrés, usted tiene que aprender el delicado arte de decir No.

¿Por qué es tan difícil decir no? Bueno, para comenzar, puede herir, molestar o decepcionar a la persona a la que diga "no", y normalmente eso no es algo divertido. En segundo lugar, si espera trabajar con esa persona en el futuro, querrá continuar manteniendo una buena relación con ella, por lo que decir "no" de la manera equivocada podría poner en riesgo dicha relación.

Sin embargo, decir "no" no tiene por qué ser tan difícil ni malograr su relación. Aquí encontrará los 10 mejores consejos para aprender el delicado arte de decir No:

1. Valore su tiempo. Conozca cuáles son sus compromisos y sepa cuánto vale su precioso tiempo. Más adelante, cuando alguien le pida dedicar parte de éste a un nuevo compromiso, sabrá que simplemente no puede hacerlo. Dígales: "En este momento no puedo... estoy sobrecargado de trabajo."

2. Conozca sus prioridades. Incluso si tuviera tiempo extra (lo cual para muchos de nosotros es poco frecuente), debe preguntarse: ¿es este nuevo compromiso la manera en que quiero emplear ese tiempo libre? En mi caso, yo sé que más compromisos significan menos tiempo con mi esposa y mis hijos, quienes para mí son más importantes que cualquier otra cosa.

3. Practique decir no. La práctica hace al maestro. Decir "no" con tanta frecuencia como le sea posible es una excelente manera de sentirse mejor y más cómodo al decir esa palabra. Y a veces, repetirla es la única forma de hacer llegar el mensaje a alguien extremadamente insistente. Cuando insistan, usted simplemente siga diciendo no. En algún momento entenderán el mensaje.

4. No se disculpe. Una forma común de empezar una negativa es diciendo "lo siento pero..." porque la gente piensa que suena más cortés. Si bien la cortesía es importante, disculparse sólo hace que su negativa suene más débil. Necesita ser firme y no disculparse por cuidar de su tiempo.

5. Deje de ser amable. Nuevamente, es importante ser cortés, pero ser amable diciendo sí todo el tiempo es perjudicial para usted. Si hace que sea fácil para los demás arrebatarle su tiempo (o su dinero), continuarán haciéndolo. Pero si usted pone una barrera, buscarán blancos más fáciles. Muéstreles que cuida muy bien su tiempo manteniéndose firme y rechazando tantos pedidos (siempre que éstos no se encuentren en su lista de prioridades) como sea posible.

6. Dígale no a su jefe. A veces sentimos que tenemos que decir sí a nuestro jefe -es nuestro jefe, ¿no? Y si le decimos "no" parecerá que no podemos con el trabajo -al menos ése es el razonamiento común. Pero de hecho, es lo opuesto -explíquele a su jefe que al asumir demasiados compromisos usted está debilitando su productividad y poniendo en riesgo sus compromisos actuales. Si su jefe insiste en que asuma el proyecto, revise su lista de proyectos o tareas y pídale que lo ayude a priorizar nuevamente, explicándole que hay un límite para lo que puede hacer a la vez.

7. Tome la delantera. A menudo es mucho más fácil adelantarse y evitar los pedidos que decir "no" una vez que se lo han hecho. Si usted sabe que le van a pedir hacer algo, por ejemplo, en una reunión, simplemente diga a todos ni bien entre, "Miren muchachos, les quiero advertir, mi semana está copada con algunos proyectos urgentes y no voy a poder aceptar ningún otro."

8. Te contesto después. En lugar de dar una respuesta inmediata, casi siempre es mejor decirle a la persona que lo va a considerar y que le contestará más tarde. Esto le permitirá pensarlo y revisar sus compromisos y prioridades. Luego, si no puede aceptar, simplemente dígale a la persona: "Lo he pensado y he revisado mis prioridades, no voy a poder acomodar tu pedido al tiempo que tengo disponible". Al menos lo habrá tomado en cuenta.

9. Quizá después. Si ésta es una opción que usted quisiera mantener abierta, en lugar de simplemente cerrarle la puerta en las narices a la persona, es mejor decir, "Parece una oportunidad interesante, pero justo no tengo tiempo en este momento. Quizá podemos conversarlo en... [dé un plazo]". La próxima vez, cuando vuelvan a hablar con usted, quizá tenga algo de tiempo libre.

10. No eres tú, soy yo. Esta clásica frase para rechazar a alguien con quien no queremos salir puede funcionar en otras situaciones. Pero sea sincero. A menudo la persona o el proyecto vale la pena, pero no es para usted, al menos no en ese momento. Simplemente dígalo: puede alabar el proyecto, a la persona, o a la institución... pero aclare que el proyecto no es el adecuado para usted, o que no es lo que está buscando en ese momento. Solamente dígalo si es cierto. La gente puede sentir cuando uno no es sincero.

Traducción de The Gentle Art of Saying No

miércoles, 9 de mayo de 2007

10 CARACTERÍSTICAS DE LA GENTE REALMENTE OCIOSA

1. Incapacidad de realizar el esfuerzo necesario para completar cualquier

Traducción (incompleta) de 10 Attributes of Really Lazy People

sábado, 5 de mayo de 2007

10 PASOS PARA AUMENTAR SU CREATIVIDAD

por Jeffrey Baumgartner

1. Escuche música de Johann Sebastian Bach. Si Bach no lo hace más creativo, probablemente deba ver a su doctor - o a un neurocirujano si también sufre de dolores de cabeza, alucinaciones y antojos extraños a mitad de la noche.

2. Practique la lluvia de ideas. Si se hace apropiadamente, la técnica de lluvia de ideas puede ayudarlo no sólo a que se le ocurra una gran cantidad de nuevas ideas, sino que también le ayudará a decidir cuál es la mejor. Si desea más información (en inglés) sobra la técnica de lluvia de ideas haga click aquí.

3. Cargue siempre una libreta de apuntes y un lápiz o lapicero. De esa manera, si se le ocurre alguna idea, puede anotarla rápidamente. Cuando relea sus notas, encontrará que aproximadamente el 90% de sus ideas son tontas. No se preocupe, eso es normal. Lo que importa es el 10% de ideas brillantes.

4. Si está atrapado en una idea, abra un diccionario, escoja una palabra al azar y trate de formular ideas incorporando esta palabra. Se quedará sorprendido de ver lo bien que funciona. El concepto está basado en una verdad simple pero poco conocida: la libertad inhibe la creatividad. No hay nada como las restricciones para ponerse a pensar.

5. Defina su problema. Tome una hoja de papel, un cuaderno de notas electrónico, la computadora o lo que utilice para hacer anotaciones, y defina en detalle cuál es su problema. Una vez que lo haya hecho, es probable que se le empiece a ocurrir muchas ideas.

6. Si no puede pensar, salga a dar un paseo. Un cambio de atmósfera le resultará beneficioso y un ejercicio suave ayudará a las células de su cerebro a desperezarse.

7. No vea televisión. Experimentos llevados a cabo en el Laboratorio Creativo JPB muestran que ver televisión hace que su cerebro se chorree lentamente por sus orejas y/o nariz. No es una bonita imagen, pero sucede.

8. No consuma drogas. La gente que consume drogas piensa que es creativa. Para todos los demás, son sólo gente que consume drogas.

9. Lea tanto como pueda sobre todo los temas posibles. Los libros ejercitan su cerebro, son fuente de inspiración y lo llenan de información que le permite establecer conexiones creativas fácilmente.

10. Ejercite su cerebro. Los cerebros, como cualquier cuerpo, necesitan ejercitarse para mantenerse en forma. Si no ejercita su cerebro, éste se volverá flácido e inútil. Ejercítelo leyendo mucho (ver el punto anterior), hablando con gente inteligente y discrepando - discutir puede ser una excelente forma de poner a trabajar las células de su cerebro. Pero ojo, discutir sobre política o directores de cine es positivo; pelear por ver quién lava los platos, no.

Traducción de 10 Steps for Boosting Creativity

miércoles, 2 de mayo de 2007

RESUCITAR A LOS MUERTOS

La nueva ciencia de la resucitación está cambiando la manera en que los médicos tratan los ataques al corazón - y a la propia muerte.

Por Jerry Adler
Newsweek

Imagínese que alguien acaba de morir de un ataque al corazón. Sus órganos están intactos, no ha perdido sangre. Lo único que ha pasado es que su corazón ha dejado de latir -lo que se define como "muerte clínica"- y su cerebro ha dejado de funcionar con el fin de conservar oxígeno. Pero ¿qué es lo que ha muerto realmente? Hace sólo unos años, en 1993, cuando el doctor Sherwin Nuland escribió el best seller "Cómo Morimos", la respuesta convencional habría sido que eran las células las que morían. El paciente no podía ser resucitado porque los tejidos tanto de su cerebro como de su corazón habían sufrido un daño irreversible debido a la falta de oxígeno.

Se suponía que este proceso empezaba en un lapso de cuatro o cinco minutos. Si el paciente no recibe resucitación cardiopulmonar durante ese tiempo, y si su corazón no puede volver a latir pronto, es poco probable que sobreviva. Este dogma permaneció sin cuestionamiento hasta que los investigadores vieron realmente bajo un microscopio lo que pasaba con las células del corazón que habían sido privadas de oxígeno. Lo que vieron los asombró, según el doctor Lance Becker, una autoridad en medicina de emergencia en la Universidad de Pensilvania. "Después de una hora", dice, "no pudimos ver ninguna evidencia de que las células hubiesen muerto. Pensamos que habíamos hecho algo mal". De hecho, las células que no habían recibido su flujo de sangre murieron recién después de unas horas.

Pero si las células siguen vivas, ¿por qué los médicos no pueden reanimar a alguien que ha estado muerto por una hora? La razón es que una vez que las células han estado sin oxígeno por más de cinco minutos, mueren tan pronto el flujo de oxígeno se restablece. Este descubrimiento los dejó atónitos. Según Becker, fue lo que lo llevó a su puesto actual como director del Centro para la Ciencia de la Resucitación en Pensilvania, un instituto de investigación recientemente creado, que trabaja en una de las últimas fronteras de la medicina: resucitar a los muertos.

Los biólogos aún están tratando de entender las implicancias de este nuevo punto de vista sobre la muerte celular -que no sería una muerte pasiva, como la de la llama de una vela que que ha sido cubierta con un vaso, sino un evento bioquímico activo desencadenado por la "reperfusión", es decir, la reanudación del flujo de oxígeno. La investigación los lleva a analizar profundamente la maquinaria de la célula, hasta llegar a las diminutas estructuras limitadas por una membrana conocidas como mitocondrios, donde el combustible celular se oxida para proporcionar energía. Los mitocondrios controlan el proceso llamado apoptosis, es decir, la muerte programada de celulas anormales que es la principal defensa del organismo frente al cáncer. "Tenemos la impresión", dice Becker, "de que el mecanismo de vigilancia celular no puede reconocer la diferencia entre una célula cancerosa y una que ha sufirido reperfusión de oxígeno. Algo activa el interruptor que hace que la célula muera."

Con este descubrimiento vino otro: el procedimiento estándar en una sala de emergencias es exactamente al revés. Cuando alguien colapsa en la calle por un paro cardíaco, si tiene suerte, recibe RCP inmediatamente y se trata de mantener su circulación hasta que puede ser reanimado en el hospital. Pero los demás, los que no tienen suerte, permanecerán 10, 15 minutos o más sin que su corazón lata, y cuando llegan a la sala de emergencias, ¿qué sucede? "Le aplicamos oxígeno", dice Becker. "Sacudimos su corazón con golpes, le bombeamos epinefrina para forzarlo a latir, es decir, hacemos que reciba más oxígeno." El músculo del corazón que estuvo privado de sangre, de pronto recibe oxígeno, precisamente aquello que conduce a la muerte celular. En lugar de ello, dice Becker, deberíamos tratar de reducir la captación de oxígeno, desacelerar el metabolismo y ajustar la química de la sangre para llevar a cabo una reperfusión gradual y segura.

Los investigadores todavía están trabajando en cómo hacer esto. Un estudio hecho en cuatro hospitales publicado el año pasado por la Universidad de California, mostró una notable tasa de éxito en el tratamiento de paros cardíacos repentinos con un método que incluye, entre otras cosas, una infusión "cardioplégica" de sangre para mantener al corazón en animación suspendida. Los pacientes fueron conectados a una máquina cardiopulmonar para mantener la circulación de sangre al cerebro hasta que el corazón pudiese ser reanimando sin riesgo. El estudio involucró a sólo 34 pacientes, pero un 80 por ciento de ellos salieron con vida del hospital. En un estudio con los métodos tradicionales los resultados fueron del 15 por ciento.

Becker también es partidario de producir la hipotermia -bajar la temperatura del cuerpo de 37 a 33 grados Celsius- lo que parece desacelerar las reacciones químicas que son afectadas por la reperfusión. El ha desarrollado una pasta inyectable compuesta de sal y hielo para enfriar la sangre rápidamente, y espera que ésta pase a formar parte del equipo estándar de respuesta a emergencias. "En una sala de emergencias uno trabaja como loco durante media hora para salvar a alguien cuyo corazón se ha detenido, y finalmente alguien dice, "creo que lo perdimos", y en ese momento paramos", señala Becker. El cuerpo que se encuentra en la camilla está muerto, pero sus miles de millones de células todavía están vivas. Becker quiere resolver esa paradoja a favor de la vida.

Traducción de "To Treat the Dead"